martes, 23 de junio de 2015

Noche Polar.

Tú y yo a las tres de la mañana en bragas contra el mundo, hablando de planes que no dicen nada pero que podrían salvarnos a la una de la otra. Y mientras, me difumino pensando que la luz que se cuela entre las rendijas de mis persianas son estrellas fugaces y pido dos deseos por cada una.

Sé que algún día la poesía contará nuestra historia, pero mientras me vengo de ella concluyendo mis rimas asonantes con tus vértebras, para que se ponga celosa y me quiera un poco más que tú, pero da igual porque se me corre hasta la gramática cuando hablo de ti. Luego me doy cuenta de que masturbar a mi guitarra mientras pensaba en ti es lo más cerca que he estado esta semana de hacerte el amor.

A veces hago alarde de unos modales que no tengo y hablo en forma impersonal por cortesía a tus legañas. Curiosa antítesis: morir ahogada en tu saliva y que tu olor entre mis uñas sea mi salvavidas para seis días más. Y todo esto porque me has prometido hacerme protagonista de tu pequeño infierno personal y una orgía con todos tus álter egos. Entonces, entiendo que toda esperanza puesta en nosotras representa el suicidio de la racionalidad.

sábado, 16 de mayo de 2015

Títulos orgullosos para batallas perdidas.

Echo de menos hacer de trapecista en tu pelo
y,
hacer puenting por el precipicio de tus ojos
y aterrizar en tu boca,
menuda hostias las caricias de tu boca.
Dentina a base de melancolía,
tristeza que sonríe cuando aprieta
En resumen,
sentimientos caníbales.

Y mientras,
canciones protesta para echar al silencio,
tu risa de gilipollas de fondo
y la mía encima de la tuya.
Sentimientos mezclados con tabaco
olor corporal con sabor a mariguana.
Mi sentido común ahogado en mahou.

Sumario de polvos de verano,
noches sin dormir,
y el compromiso que dan:
los stalkeos mutuos,
las cenas que se convierten en desayunos,
y las verdades llenas de cobardía.
nosotras,
víctimas del karma prospectivo.

Y de postre,
rumbas con tu guitarra,
para lunares melómanos
acompañamiento de arañazos en mi espalda
cosquillas en costillas rotas,
sangre reciclada que sueña con plaquetas nuevas
cristalmina como sinónimo de tu saliva.

Revoluciones abstractas por las paredes de tu habitación.
Guerrillas anticapitalistas contra la lencería fina
polvos con calcetines como analogía de corazas sentimentales,
cuatro orgasmos de mentira edulcorados con poesía
Gemidos que dan un golpe de Estado.
En resumen,
amores libres que quieren ser domados.




miércoles, 25 de marzo de 2015

Puta Feniletilamina.

He visto luciérnagas moradas volando en pleno Enero como si no pasase nada, me han dado ganas de volverme valiente a mi también, hacer como si todo hubiese sido un sueño y tú siguieses durmiendo a mi lado.

Apareciste cuando llevaba mi corona de orgullo, aprendiste a amar mi imperio de ruinas, y quizá por eso mi libertad te eligió a ti para compartir su reino. Ibas por el mundo a la deriva hasta que una madrugada floreciste y los acordes se convirtieron en tus súbditos. Pagaste el precio de mis miedos y ahora mis sueños no dejarán de pronunciar tu nombre. Y por eso de vez en cuando me tomo el derecho de unos celos de los que reniego por un ego que no cabe por mis lagrimales.

Desnudarte significaba disfrutar de todas y cada una de tus curvas incluso las de tus interrogantes.
Idiota de mí buscando el placer en tu vagina cuando tenías orgasmos infinitos en tu sonrisa. Mi melatonina folla casi tan mal como tú y eso me hace echarte un poco menos de menos.

Y sé que jamás encontraré a otro puto huracán que ponga tanto empeño en destruirse la vida para intentar arreglársela al resto. Supongo que cada uno vive como puede y quererte es jugarse la cabeza.  Agua y fuego sólo forman humo y eso fuimos nosotras, una paradoja hecha recuerdos.


¿Y ahora qué cojones hago yo con los Domingos? 




domingo, 22 de marzo de 2015

Último brindis a tus piernas.

Las mentiras son las únicas flores que germinan por las noches.  Echo de menos tu mirada hecha de mentira, mirar una cicatriz es echar de menos una herida. Debe ser por eso que sólo quiero quemarme la piel con el roce de la tuya, y que por  fricción ardan nuestros álter egos. Al fin y al cabo follar contigo siempre fue destrozar todas las promesas que hizo el amor.

Que se suiciden todas las libélulas y mueran todas las moscas kamikazes que apostaron por nosotras, cuando ambas sabíamos que íbamos a caducar pero nos dio igual, por eso morimos de intoxicación, inanición y extenuación. Siempre supe que eras la puta variable que me llevaría al desastre. Pero invítame al desnudo una noche más y deja que la lujuria se haga un trío con nosotras. Libérate conmigo y perdóname por engañarme contigo. Brindemos con caos por todos nuestros intentos fallidos de felicidad.

Ojalá mañana te retuerzas de dolor en todos aquellos acordes que un día hicimos nuestros. Espero que el tiempo se cuele en tu cama, y con él la distancia, y finalmente la nada. Mentiría si dijera que espero que todos mis párrafos acabarán encontrando sus puntos en lunares que no sean los tuyos. Quiero que sepas que al irte, tacharé cualquier metáfora escrita sobre tus piernas.


Pero sé que de nada sirve amenazar al viento porque al final acabará volando igual.

lunes, 22 de diciembre de 2014

Hormona mata a Neurona.

Se me ha colado un poco de miedo en los recovecos de mis clavículas, pero no estabas tú para soplármelos, no te imaginas lo ridícula que me siento sin tu viento. Mi reflejo no me respeta desde te has ido, me ha puesto una nariz de payaso, se ha reído de mi. Y lo peor de todo es que no le falta razón. Yo pensaba que una flor podía nacer en invierno pero la verdad es que hasta Noviembre acaba resignándose al Otoño.

Quizá mi error fue pensar que eras una chica de las que se encuentran en los libros de poesía. Y no me di cuenta de que eras claustrofóbica, te daban miedo las distancias cortas. Lo cierto es que es esa clase de chica que pone ingenio entre las piernas, de las que desafina cantando una canción de tres acordes, porque las corcheas son demasiado grandes para sus manos y de las que vive en lugares mucho más fríos que ella .

Alquilé un barco por sombrero, por si esto acababa haciendo aguas, pero daba igual, al final sabía que me acabaría ahogando en la despedida. Me prometiste junto a Febrero un poco de calor, y no sé quién me ha puesto esta careta de imbécil, si tú, Febrero o yo. Sé que mi voz nunca pudo arreglar tus ganas de irte pero por si un día nos encontramos en un silencio y no se me ocurre que decir, recuerda, que tú eres la única que estaba guapa hasta vestida de inoportunidad.



Al final Diciembre lo acaba llenando todo de tristeza.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Una de frío para dos.

Pensé, ingenua de mi que tres ideas utópicas serían suficiente para que te quedases a dormir, valiente gilipollas. Me di cuenta tarde de que eras oscuridad y que tenías miedo a los monstruos de las emociones, por eso te convertiste en invierno, yo que quería que me llenases de calor, de flores y de color. Y de lo único de lo que me llenaste fue de silencios que formaban huracanes descontrolados, de balas malditas y sábanas frías.

Me vengué de todos los sextetos de cuerdas en tu honor, pero solo me hice más daño. Tú, indiferente como siempre, me desangraste todas mis hojas dejándolas en blanco. Cada uno de tus puntos fue una bala con mi nombre y cada vez que veo tu foto, doblo la esquina hacia el purgatorio. A veces oigo tu nombre en las notas más tristes de los violines.

Tengo la mente llena de palabras que hablan sobre ti, al final se las acabo regalando a las demás, como si eso te quitase importancia. Nunca comprendí que entre dos abismos sólo hay distancia y no hay puentes que arreglen eso y esto era la metáfora de tu espalda infinita sin espacio para mis manos.


Mis grafías te envían recuerdos.





martes, 7 de octubre de 2014

Bajezas egosintónicas.

Me apeteces en la cama, así como a media tarde, con olor a cerveza y sabor a sexo. Me apeteces despacio en una prisa que acontece tus bragas a mis calcetines. Maldíceme al pronunciar mi nombre, por convertir todo el otoño en una noche de verano. Y vuelve a maldecirme por asediar sin piedad tus orejas con mis palabras. Distancia, es lo que hay entre tu ombligo y mis lunares,  la distancia es la mejor amiga de toda la cobardía que nos sobra.

Ha sido horrible la sensación de querer llenarte el cuerpo de garabatos, verdaderamente horrible el hueso de tu cadera que ha desatado la curiosidad de mis manos. Todas las musas te envidiaban, por bonita, y de mí se vengaban, por engañarlas contigo. Haciendo compañía a las númenes estaban nuestros egos, perdiéndose en clítoris ajenos, entendiendo que el infierno es demasiado estrecho para los pecados que nos quedan por inventar.

 El amor y el sexo son dos amantes que no se entienden en la cama. Agua y aceite, dos enamorados que sueñan con compartir densidades. Tú y yo somos dos corazones sin mitades que sólo saben querer a base de moratones y mueren si los abrazan.


Por tu acento lleno de calor
por mi gris metrópoli