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domingo, 22 de marzo de 2015

Último brindis a tus piernas.

Las mentiras son las únicas flores que germinan por las noches.  Echo de menos tu mirada hecha de mentira, mirar una cicatriz es echar de menos una herida. Debe ser por eso que sólo quiero quemarme la piel con el roce de la tuya, y que por  fricción ardan nuestros álter egos. Al fin y al cabo follar contigo siempre fue destrozar todas las promesas que hizo el amor.

Que se suiciden todas las libélulas y mueran todas las moscas kamikazes que apostaron por nosotras, cuando ambas sabíamos que íbamos a caducar pero nos dio igual, por eso morimos de intoxicación, inanición y extenuación. Siempre supe que eras la puta variable que me llevaría al desastre. Pero invítame al desnudo una noche más y deja que la lujuria se haga un trío con nosotras. Libérate conmigo y perdóname por engañarme contigo. Brindemos con caos por todos nuestros intentos fallidos de felicidad.

Ojalá mañana te retuerzas de dolor en todos aquellos acordes que un día hicimos nuestros. Espero que el tiempo se cuele en tu cama, y con él la distancia, y finalmente la nada. Mentiría si dijera que espero que todos mis párrafos acabarán encontrando sus puntos en lunares que no sean los tuyos. Quiero que sepas que al irte, tacharé cualquier metáfora escrita sobre tus piernas.


Pero sé que de nada sirve amenazar al viento porque al final acabará volando igual.

viernes, 15 de agosto de 2014

Cuatro cuadros y amor de garrafón.

A mi habitación le falta decoración, hace tiempo que se vistió de gris, a mi me sobra sudor, dos piernas de las cuatro que eran en mi sofá, el que decidimos bautizar como nuestro. Me estorban los pulmones, y  necesito branquias, porque no sé respirar en tu saliva desde que se congeló en pleno Agosto. Nunca Madrid me supo tanto a sal desde que me visitaste, tú que decías que compartíamos el mismo gris, la verdad creo que nunca tuve tanto color desde que mis ojos te desvistieron.

Nos enamoramos en siete días desafiando las leyes del tiempo, rompimos la barrera del sonido gritando en medio de una carcajada, destrozamos paredes, embistiéndonos, así, como bestias. Empeñadas, nosotras, torpes cazurras en que dos cuerpos pueden ser uno.  Siempre nos gustó mirar por encima del cielo, ir saltando de terraza en terraza, apostando a ver quien se caía primero.

Entendimos, que el verbo follar sólo quería ser amado, rompiendo así corazón con venas, porque las manos no entienden de vísceras reservadas para poetas. Tú me decías que yo, turbaba la paz de tus bragas, acusándome con adjetivos copulativos que se reproducen entre sí, y yo te acusaba de atarme a ti con hilos invisibles para moverme a tu son, en la cama y en la sin razón.

Te ves más guapa desde que no tenemos nada.

jueves, 24 de julio de 2014

No me atrevo a llamarte poesía.

Eres inevitable, inevitable es el hecho de quererte, quererte es el acto ilocutivo que se hace al pronunciar tu nombre, y tu nombre es la forma más perfecta de representar la belleza, porque no hay apelativo que este a la altura siquiera de tus tobillos.

Me inspiras tanto que a veces pienso en fumarte, inhalarte como inhalo los restos que se quedan en la cama después de que hagamos el amor, para que cuando te vayas, duelas menos.  Eres omnipresente porque te veo en todos lados y aún no te conozco.  Has llenado de color mis manos al juntarlas con las tuyas y éstas han dibujado un arcoiris en tu clítoris. Ha llovido sobre mojado y nos hemos quedado secas, porque el amor no está hecho a prueba de líquidos, como los aviones, por eso prohiben follar en los aeroplanos.

Te he visto llorar, tú que presumías de estoica y después, me he quitado la piel, como quién se desnuda por primera vez, y has visto que me falta el ventrículo derecho, que tengo el hígado hecho polvo y que se me cayeron los lagrimales de tanto llorar. Has visto todos mis miedos y les has dado un beso a cada uno ellos, has contemplado todos los gritos que nunca solté y los hemos dejado escapar chillando juntas, e incluso, has vislumbrado las cicatrices que me empeño en esconder y me has dicho que te mordiese, porque querías que tu primera cicatriz fuese mía. Has vuelto a mirarme y has sonreído porque entre pecho y pecho sólo estabas tú.

viernes, 18 de julio de 2014

La sonrisa tímida más alegre.

Amenazabas con parecerme interesante con esa cara de "voy a joderte la vida pero bien" y eso que tus ojos al sonreír decían por favor y tus dientes eran tan pulcros que daban las gracias y no eran capaces de decir tacos.
Me intimidaba incluso tu inteligencia, temía que fuese superior a la mía, pero a la vez, era lo que más me seducía de ti. Y para crear pánico, tu sentido de la honestidad, porque se parecía demasiado a la mentira, pero al fin al cabo, verdad y mentira comparten argumento, su diferencia: el punto de vista.

Le he hablado tanto a la cerveza de ti, que quiere que conocerte, le he deseado buena suerte. Tus excusas son tan malas que cuando las dices desprendes hasta ternura. Pero corazón, hablas con una que le ha dado tres vueltas a la vida y le ha tirado un beso en el camino… Mientras mi esperanza no se daba por vencida y mi ego todavía tenía la cabeza por encima de los hombros, leía poesía. Entonces, me he dado cuenta: la poesía se tiene que leer con alguien en la cama. Esta conclusión me ha pagado las siguientes cervezas.

A muchas, les prometí una tinta que se ha quedado seca y a ti, te prometo, por un honor que no tengo, escribirte en el vaho del cristal. Inhálame, inhálame mucho, inhálame tanto que lo más prudente sea que me quede a vivir en tu pecho y confúndete y en vez de inhalarme, inhámame. Sin conocerte te ofrezco media vida, ahora que tienes miedo, ahora que es todo fácil, ahora que nos sobra la ropa, nos faltan acentos y al oxígeno le falta tu combustión para ser humo.

Fúmame la vida princesa, 
que yo te espero
  bebiendo cerveza.

jueves, 10 de julio de 2014

Éxtasis de cuando en cuando.

La última bombilla de la habitación jugaba al despite, y al final, decidió fundirse. Haciéndonos un favor a las dos, todo se quedó en silencio, había llegado el final de la canción. Los instrumentos, uno a uno fueron yéndose, al igual que las excusas que nos quedaban para comernos con las manos.

Preferí girarme, contar hasta tres o hasta trescientos treinta y tres, preferí sentir el frío a abrir la persiana para ver como te vestías. Preferí no decirte lo que pensaba, por si de casualidad causada nos veíamos y así tener un as en la cama o simplemente para rozarte con mis excusas la espalda.

Mi boca siempre tan medrosa, y para intentar disculparse, mi meñique le explicaba a tu ombligo que el epicentro de mi vida es tu encéfalo, que soy torpe, pero tengo buen fondo, que me enfado, que me irrito, pero que en ti empieza y acaba todo.

Si te vas, les diré a los ilustrísimos locos que me hacen estudiar, que no tienen ni idea de paranoias. Pues como puede ser si no que nuestra historia la escribiese Walt Disney, fuese un monólogo de humor, "La náusea" de Sartre y una película porno. Les explicaría también que amarte es la mayor locura que hay que hacer antes de irse a dormir cada noche, que morir es dejar de llorarte cada día por no acostarnos juntas e incluso les contaría, que me inventé figuras literarias para explicar tu nombre. Se encendió la bombilla de nuevo y seguías tan desnuda como te dejé...

Rozas ser delirio 
y milagro a la vez,
cuando sonríes vuelvo a ser niña
creyendo en la magia otra vez . 




miércoles, 9 de julio de 2014

Cuscús es nombre de gato.

Soy una escapista, una cobarde, que cuando todo va bien, sale por patas. Pero me has atado un cascabel al tobillo para que haga ruido cuando me vaya, y me han dado ganas de invitarte a unas cervezas. Las farolas se han puesto en huelga porque las has deslumbrado con tu falda y yo, yo me enamorado mientras bailabas, así, en medio de la calle, arriesgándote a ser atropellada, haciéndome ver que no tienes miedo, pero me seguían temblando las piernas, ahora, por las dos.

En mitad de la noche, te he mandado al chino de turno para que no vieses como metía la guitarra en el fordito, planeando así mi fuga. Pero tú, siempre con tu manía de adelantarte y joderme los planes, estabas ya dentro del coche. He tirado de excusas para intentar zafarme de ti, debe ser que tengo una argumentación de mierda, porque me has dado un beso y me has dicho: "Vámonos a Valencia".  Te he mirado un momento en plena A-3 y me he dado cuenta de que tenías mariposas en el pelo, pero han salido volando cuando has soltado una carcajada inmensa.

Te has quedado dormida, pero yo soñaba contigo, veía tus sueños balanceándose en cada una de tus pestañas. Hemos llegado a la playa, me has subido el ego y no me ha quedado otra que bajarte las bragas. Y el Sol al verte, nos ha dado tregua una hora más, maldiciéndonos así, los primeros bañistas por locas borrachas, pero a mí me daba igual porque me has hecho feliz y sin darme cuenta me has quitado el miedo saliendo por patas cogida de mi mano.

Entonces me he dado cuenta: huir implica quererte.
Y todas las excusas para no hacerlo,
se las bebió el Mar.

martes, 17 de junio de 2014

Hasta el azar necesita llamar la atención de vez en cuando.

He pasado bastante tiempo observándote desde la nebulosa de Orión, esa que por fortuna nadie conoce, sólo yo. Te he recordado en medio de un orgasmo fingido mientras el reloj ha dado tres vueltas a unas agujas a las que tenía en contra. Por un segundo me he olvidado de que no follaba lo suficiente bien como para que te quedases, no puedo culparte por irte con ella, es guapa y eso es innegable. Te he visto en pleno Noviembre a mediados de Junio para deshojar una margarita que sufre porque sueña con estrecharte entre sus hojas y yo lloro por no tocarte nunca más, por pensar en tus hoyuelos y porque no soy tan dura como finjo, pero te quiero un poco menos que la Luna al Sol y eso me consuela.

Eres Rem justo después de Mim, armónicamente feo pero acústicamente precioso, sólo si pones la cejilla en el segundo traste- sólo si te tomo en pequeñas dosis-. Un conjunto de conductas predeterminadas que actúan de forma ¿azarosa? Ocho millones ciento veintimil seiscientos instantes de los cuáles doscientos treinta y tres le han producido dieciocho microinfartos a mis arterias- más o menos-.

Eres la peor zorra a la que he querido, joder, con todo y con eso, no pierdo mis ganas kamikazes de estrellarme contra tu cuerpo, morir entre tus tetas y que me quieras una última primera vez con una mano entre mis piernas y otra en el corazón.


Reventaste la campana de Gauss
el efecto del azar 
y las dos desviaciones típicas que te llamaban tanto la atención de mi.


miércoles, 21 de mayo de 2014

Una chapa de mahou por cada mentira

Empezar de cero... será lo mejor, olvidarme de esas piernas que parecían que me iban a cambiar la vida entre polvo y polvo. Habrá que rajar las sábanas para que callen, porque han vislumbrado los mejores secretos de la ciudad, esos que se encuentran al oeste de tus caderas. Fuimos lo peor que le pudo pasar a la poesía y no contentas con ello, jodimos también a la prosa.

Nos cansamos de mentirnos, ninguna estaba dispuesta a decir la verdad porque se estaba más cómoda en ropa interior. Los sentimientos molestaban y nadie les había invitado, así que les echamos, llenando  su hueco con superficialidades. Nos burlábamos del tiempo, de las amantes que no combinaban la ropa interior, del humo que inhalabas y del limón de los tequilas.

Lloramos ron, escalamos la cima de nuestras almohadas, éramos reinas de una realidad de la que huíamos y nuestros labios brindaron con poesía porque tú, no me querías. Pero, decidimos dejar de vernos hasta que se nos pasara el calentón, porque no se nos ocurrió una excusa mejor.




viernes, 9 de mayo de 2014

Excusas en los ojos para lágrimas en la boca.

En Marzo los labios se nublaron, en Abril llovieron besos y Mayo no se olvida de tu nombre.  Y en medio de Troya sólo había silencio porque la cama estaba hecha. Me pudieron los hoyuelos que se asoman cuando sonríes, la impaciencia que tanto odias y quererte de más por las noches.

Ya no hay orgullo que nos perdone, muerte que nos salve, ni nihilismo que nos explique. La verdad estaba de más y el sexo te echaba de menos. Ahora de lo único que tengo ganas, es de suicidarme, tirándome por el precipicio de tu cuello ¿ De qué sirve la vida si no es para perderla?


viernes, 10 de enero de 2014

Antihistoria

¿Dónde estás? ¿Dónde estás, que no te llegan mis palabras o sigues en el mismo sitio pero ya no tienes oídos para mí? Se te ha caído la sonrisa y yo ya no sé si quieres que te la devuelva, tampoco sabría donde llevártela.

Es curioso… yo que tenía intenciones honestas, de esas de antaño, Joder, sí… de las de los cafés inocentes -que no se cree nadie-, los bailes lentos - donde los dos acaban con un calentón…- y los besos en la tercera cita- esos del final de las pelis de Disney y del comienzo de las porno-.

Ahora que hago yo con mis historias absurdas, mis excusas con tres pies y mis ideas para enamorarte que un psicólogo calificaría de patológicas… 


¿Te las envío también?